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Pensamiento crítico para crear tu propio sendero educativo
- 27 de mayo de 2021
- Publicado por: admin
- Categoría: Criticidad

Como mencioné previamente en el artículo sobre metamorfosis educativa, incluso hoy, la manera en que se conduce la educación, se sigue fundamentando en un paradigma nacido en el siglo XIX -creado para resolver necesidades propias de ese tiempo- y siguiendo modelos prácticos del siglo XX -igualmente creados para su tiempo-. Es evidente la necesidad de apostar por una forma distinta y más actualizada de aprender y enseñar, pero, en pleno siglo XXI y apenas vislumbrando lo que será eso a lo que llamamos “nueva normalidad” ¿cuáles serían las implicaciones personales de transitar hacia un nuevo esquema de aprendizaje, libre y autodirigido?
Cuando hablamos de libertad, algunas personas parecen emocionarse mientras que otras pueden experimentar ansiedad. Después de todo, ¿cómo sé qué cosa quiero aprender sobre algo, si sé poco -o nada- sobre ese algo? Y es que ahí está buena parte del meollo de la transformación educativa: la primera que necesita transformarse es la persona que aprende.
Entonces, enfrentarnos a un modelo libre de educación va a conllevar, primero, habitar la incertidumbre e incomodidad. Digamos que, en el modelo tradicional, yo escojo un autobús con asientos, ruta, duración y destino predeterminados por la empresa de transporte. Mientras que, si voy “por la libre” me veré en la necesidad constante de preguntarme cosas como dónde estoy, hacia dónde quiero ir primero, en qué me quiero ir, cuántos destinos tendré, a qué ritmo voy a avanzar y cómo sabré cuando llegué al final.
Para poder responder a las preguntas que planteé anteriormente, será necesario echar mano del pensamiento crítico, que podría ser definido como la capacidad de identificar, analizar, evaluar, clasificar e interpretar lo que está a nuestro alrededor. Es decir, se trata de la habilidad de pensar de manera autónoma: ¿qué quiero yo?, ¿qué me interesa aprender?, ¿cuál es el estado actual de mi educación y conocimientos?, ¿sobre qué cosas quiero/necesito saber y sobre cuáles no?, ¿cuál es el paso uno de mi camino?, ¿cuáles son los pasos siguientes?, ¿cómo sabré si cambio de opinión en algún punto del recorrido?
Aquí, el pensamiento crítico necesita ser llevado al terreno del autoconocimiento. Se trata de conocernos para trazar nuestra ruta, pero también de irnos conociendo conforme vamos recorriéndola. Podríamos empezar por hacer un autorretrato educativo inicial: plasmar dónde estoy, cuáles son mis áreas fuertes de conocimiento, cuáles son mis huecos educativos y cómo se conectan entre sí. A partir de ahí, podemos hacer un boceto de las posibles rutas a seguir y elegir alguna para empezar. De ese modo, tendremos un comienzo: un autoanálisis crítico preeliminar y un punto de partida.
¡Felices senderos!
Autoría: Psicóloga Ana Raquel González del Río
Referencia:
Fuerte, K. (2021). La transformación educativa empieza por uno mismo — Observatorio de Innovación Educativa. Recuperado el 27 de mayo de 2021, de: https://observatorio.tec.mx/editorial/transformacion-educativa-autoconocimiento?fbclid=IwAR2NqOwpnQRjbqXP95Z6FA63U4cqCgZlvmUSKnGl-uisOhmNGgc-jTRuajY